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Discursos y Publicaciones

Palabras del Embajador Wayne en el XIX Foro sobre Energía en la Frontera

Como fue preparado - 23 de octubre de 2012

Buenos días. Es un privilegio estar de regreso en Hermosillo y estoy encantado de poder participar hoy en el Foro sobre Energía Fronteriza organizado conjuntamente por la Comisión de Energía del Estado de Sonora y la Oficina General de Manejo de Tierra en Texas, con el apoyo de la Comisión de Cooperación Ecológica Fronteriza.  Me gustaría aprovechar esta oportunidad para reconocer la presencia del Gobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías; de Louis Renaud de la Oficina General de Manejo de Tierra en Texas; de Moisés Gómez Reyna, Secretario de Economía de Sonora; de María Elena Giner de la Comisión de Cooperación Ecológica Fronteriza; de Julian Willenbrock Ahumada, Director General de Enerclima; de Brian Castelli de la Alianza para el Ahorro de Energía, y de Jesús Luis Celaya Gortari, Presidente de la Comisión de Energía  en el Estado de Sonora.

Este foro está celebrando su décimo noveno aniversario y se ha llevado a cabo al menos una vez en cada uno de los diez estados fronterizos entre México y Estados Unidos.  Este impresionante récord refleja la importancia del sector energético para ambos países, especialmente para los estados de ambos lados de nuestra frontera.

There have been important changes in the energy market since the first Border Energy Forum.  Nineteen years ago our two nations along with Canada were voting on the North American Free Trade Agreement, or NAFTA.  In October of 1993, gasoline prices in the United States hovered around one dollar a gallon and the price of crude oil was about eighteen dollars.  And the word “shale” was commonly used for landscaping purposes as opposed to the current use: “the shale gas revolution.”

The discussions on energy today are much different.  Because of shale gas, the United States has enough domestic technically recoverable natural gas resources to last over one hundred years at current consumption rates.  In the last five to ten years, the conversation has begun to change from “where are we going to get our natural gas supplies?” To, rather, “what are we going to do with the abundant domestic supply we have?”  I think we can all agree that this is a nice “problem” to have.  

Instead of talking about importing 64% of our natural gas by 2035, we are discussing potential global exports that could begin within the next few years.  This change in the U.S. energy outlook has largely been due to the production of shale gas and it has come with many global and domestic economic benefits.

This change in fate did not happen overnight, and unconventional gas development, especially shale gas, is not without its challenges.  However, we are confident that with the right oversight, knowledge and technology, in the United States, and globally, unconventional gas can be produced safely and in an environmentally sound manner.

El tener un acceso confiable y sostenible de energía está íntimamente ligado a un mayor desarrollo económico y a una mejor calidad de vida.  Pero no hay una solución única para satisfacer las crecientes preocupaciones sobre seguridad, ya que la demanda de energía en nuestros países y en todo el mundo está en aumento.  Todas las posibles opciones deben estar sobre la mesa, opciones que incluyan energías renovables, así como el aumento de eficiencia en cómo la industria, los negocios y los consumidores hacen uso de los recursos energéticos disponibles.

Ambos presidentes, Obama y Calderón, se han comprometido a reducir la dependencia en los combustibles fósiles y han defendido el incremento en el uso de energías renovables.  El presidente Obama hizo el firme compromiso de reducir en una década las importaciones de petróleo - que ascendían a 11 mil millones de barriles por año en el 2008 – en una tercera parte a través del ahorro de energía, del uso de energías renovables y de producción  doméstica.

In a speech on Energy Diplomacy in the 21st Century last week, Secretary of State Hillary Clinton highlighted that energy is essential to how we will power our economy and manage our environment in the 21st century.  She noted that the United States has an interest in promoting new technologies and sources of energy – especially including renewables – to reduce pollution, to diversify the global energy supply, to create jobs, and to address the very real threat of climate change.

Domestically, Mexico has been a leader in establishing renewable energy objectives. The 15-year National Energy Strategy released by Mexico’s energy secretariat sets goals of generating a minimum of 35 percent of energy from clean energy sources by 2024, 40 percent by 2035 and 50 percent by 2050.

Likewise, California is now required by law to generate at least 33 percent of its energy from renewable sources by 2020, which will require at least an additional 10,000 megawatts of installed renewable capacity.

This creates many opportunities for the United States and Mexico to cooperate with each other in finding ways to encourage the development of renewable energy and energy efficiency and to further enhance overall U.S.-Mexico cooperation on energy issues.

Ambos países ya tienen una relación a largo plazo y bien establecida en materia de energía en lo que se refiere a combustibles fósiles; México es uno de los mayores proveedores de petróleo y los Estados Unidos es el mayor proveedor de gasolina y de gas natural. En los próximos años, cerca de 1,000 kilómetros de gasoductos se construirán dentro de nuestra frontera para transportar gas natural a México proveniente de Estados Unidos, de acuerdo a información proporcionada por Pemex.  Además,  la compañía eléctrica de México, CFE, acaba de anunciar que una parte de estos gasoductos, localizados en la zona occidente de México, han sido otorgados a Sempra, una empresa estadounidense.

A principios de este año, Estados Unidos y México llegaron a un acuerdo sin precedentes sobre los recursos de petróleo y gas en el Golfo de México, el cual será enviado al Congreso de los Estados Unidos para su próxima implementación. El Acuerdo Transfronterizo de Hidrocarburos establece claramente cómo Estados Unidos y México gestionarán los recursos que trascienden nuestra frontera marítima.




In both Mexico and the United States, investments in renewable energy have increased dramatically.  Mexico has gone from two megawatts of wind capacity in 2005 to 1000 megawatts as of early this year, and has issued permits for additional capacity, allowing Mexico to be considered one of the top 25 countries producing wind energy.

At the end of 2011, the United States had 50 gigawatts of installed wind capacity, with an additional eight gigawatts currently under construction in 31 states plus Puerto Rico. The U.S. wind industry has added over 35% of all new generating capacity over the past four years, second only to natural gas, and more than nuclear and coal combined.  Today, U.S. wind power capacity represents more than 20% of the world's installed wind power.

Como parte de su liderazgo en el G20, México también ha alentado a los países miembros a compartir sus propias experiencias en la búsqueda de promover la eficiencia energética y el uso de energías renovables.

México también lidera el grupo de trabajo de la eficiencia energética dentro de la Alianza de Energía y Clima de las Américas, que es una iniciativa que los líderes del hemisferio occidental adoptaron en la Cumbre de las Américas en el 2009 (dos mil nueve).

De manera conjunta, los Estados Unidos y México están trabajando en proyectos para fomentar la eficiencia energética - y el uso de energías renovables - en el resto del hemisferio, como el aprovechar la experiencia y conocimiento de las empresas mexicanas y estadounidenses en este tema.  Por ejemplo, México fue sede de un evento muy exitoso organizado por la Secretaría de Energía en México y por la Organización de los Estados Americanos en marzo de 2012 (dos mil doce) donde se logró destacar el enfoque de México para promover la eficiencia energética y ser ejemplo para otros países de América Latina.

Las interconexiones transfronterizas son una progresión natural para nuestros dos países.  En la Sexta (VI) Cumbre de las Américas en Cartagena, Colombia en abril pasado, los Estados Unidos se unieron a Colombia, México y a otros líderes del Hemisferio Occidental en el compromiso de lograr un acceso universal de electricidad en la próxima década a través de la interconexión eléctrica mejorada.  Esta iniciativa, desarrollada por Colombia y bajo el nombre de "Conectando a las Américas 2022 (veinte veinti-dos)" aumentará el acceso a electricidad confiable y limpia para 31 (treinta-un) millones de ciudadanos de la región que no cuentan con este servicio en la actualidad.

Secretary Clinton also emphasized last week that interconnection will help us get the most out of our region’s resources.  It seems simple, but if one country has excess power, it can sell it to a neighbor.  Plus, by expanding the size of power markets, the Secretary highlighted that we can create economies of scale, attract more private investment, lower capital costs, and ultimately lower the costs for the consumer.

Along our border there are 11 transmission size lines between the Mexican and U.S. grids, according to the Department of Energy.  Mexico’s public utility, CFE, is supplying geothermal energy to San Diego; the Texas Electricity Reliability Council (ERCOT) and CFE are working on expanded electricity exchanges and cross-border connections; and, given its own power demands and those from California, the Baja region is a logical source for renewable energy generation capacity.

México es un exportador neto de electricidad hacia los Estados Unidos y tiene un potencial mayor de exportación, sobre todo a partir del viento, si la regulación apropiada está en su lugar y la capacidad de transmisión se puede ampliar.

Sin embargo, la falta de capacidad de transmisión dificulta el desarrollo de nuevos proyectos de energías renovables, así como la falta de coordinación obstaculiza nuevas líneas de transmisión entre las autoridades estadounidenses y mexicanas.  Los proyectos no son económicamente factibles si la capacidad de transmitir energía a los clientes no es confiable.

Sin embargo, tanto los Estados Unidos como México, están comprometidos a encontrar maneras de superar éstos obstáculos y aumentar el uso de energías renovables, ya sea para consumo doméstico o transfronterizo.
 
La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional ha destinado 30 (treinta) millones de dólares en los próximos cinco años para ayudar a México en el desarrollo de una estratégia de desarrollo para disminuir sus emisiones de carbono, que incluye entre otros factores la promoción de la eficiencia energética y el uso de combustibles no fósiles.  Me complace observar que esta agencia también apoya este evento junto con muchos otros patrocinadores prominentes.

In closing, increasing the generation, transmission and consumption of renewable energy will require a coordinated effort by governments, industry, non-governmental organizations and the public.  Nevertheless, the number of people gathered here today to discuss this important topic is an encouraging sign that there is an increasing will to work together to promote renewables, cross-border interconnections, and energy efficiency for the good of producers, consumers, and the environment.  I congratulate the hosts and sponsors for promoting these discussions among our two nations, for their efforts to reach out to other parties on ways to increase energy efficiency, and I look forward to the success of this and future events.

And if I may, I would like to end with a quote from Secretary Clinton, “So the message we’re sending, from working to resolve energy-related disputes to cooperating more with our neighbors on expanding electricity, is this: The United States is convinced that energy in all its complexity will continue to be one of the defining issues of the 21st century.”

Thank you y Muchas Gracias.